Electrocución

Aunque las electrocuciones pueden parecer poco frecuentes en el lugar de trabajo, el uso de energía eléctrica en la mayoría de los labores, en especial en los campos industriales, pone a muchos trabajadores en riesgo de electrocución si no se respetan las medidas de precaución. Lo electricistas no son los únicos que sufren electrocuciones. Si bien los electricistas sufren aproximadamente el 20 por ciento de todas las electrocuciones en el lugar de trabajo, otros trabajadores, incluidos los carpinteros, los soldadores, los albañiles, los plomeros, los operadores de máquinas, el personal de reparación de máquinas, los trabajadores de petróleo y gas y los trabajadores de obras de construcción, sufren el 80 por ciento restante. Una electrocución puede ocurrir debido al contacto con cables expuestos o una corriente eléctrica que se transmite a través del agua. Si se establece el contacto con la electricidad, un trabajador se enfrenta a la posibilidad de sufrir lesiones graves o incluso la muerte.


Se necesitan grandes cantidades de energía para operar grandes maquinarias y fábricas, lo que provoca lesiones potencialmente mortales si un trabajador sufre una descarga eléctrica. Los trabajadores que trabajan cerca de líneas de transmisión eléctrica, como los trabajadores de obras de construcción o los paisajistas, también enfrentan un mayor riesgo de electrocución.

Según las estadísticas, la electrocución es la quinta causa principal de muerte en el lugar de trabajo. Los trabajadores de Texas sufren los efectos de cientos de casos de electrocución cada año y hay muchas causas potenciales. Por ejemplo, los trabajadores de obras de construcción a menudo trabajan con equipos metálicos, como torres, escaleras y andamios, que pueden entrar en contacto con fuentes de electricidad activas. En algunos casos, los camiones, los cargadores frontales y los montacargas pueden desequilibrarse y volcarse sobre una fuente eléctrica activa. La causa de una electrocución en el lugar de trabajo también puede involucrar el colapso de un sistema de andamios que arroja a los trabajadores a una fuente de energía eléctrica, lo que los convierte en un conducto para la electricidad y, como resultado, se electrocutan.

En un intento por reducir el riesgo de lesiones por electrocución, la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (Occupational Safety and Health Administration, OSHA) ha instado a los empleadores a centrarse en la seguridad de los trabajadores cuando se trata de electrocuciones, enseñándoles a los trabajadores a entender la importancia de evitar las fuentes eléctricas activas en todo momento y respetar las distancias despejadas necesarias para mantenerse alejados de las líneas eléctricas aéreas. Los trabajadores que se encuentren cerca de fuentes de energía eléctrica deben recibir la capacitación y el equipo adecuados. Además, se debe realizar un mantenimiento preventivo en todas las fuentes y equipos eléctricos para evitar daños. Lamentablemente, con frecuencia los empleadores anteponen las ganancias a la seguridad e ignoran las medidas de precaución que pueden evitar que los trabajadores se electrocuten. Mientras que algunas electrocuciones solo pueden causar una pequeña descarga o quemadura, recibir una descarga de esta manera puede causar y a menudo también causa lesiones graves, como daños a los nervios, lesiones musculares, paros respiratorios, pérdida del control muscular, daños de órganos internos, paros cardíacos, dolor extremo y pérdida de extremidades. Cuando los niveles de exposición superan los 17 miliamperios, un individuo pierde la capacidad de soltar la fuente del impacto. Esto significa que la víctima mantiene el contacto con el flujo eléctrico y el daño continúa ocurriendo, lo que a menudo conduce a lesiones graves. La gravedad del choque puede verse influenciada por varios factores, entre los que se incluyen el nivel de humedad en el aire, el voltaje de la corriente y la salud de la víctima. Además de las lesiones directas causadas por la descarga eléctrica, incluso una electrocución relativamente menor o indolora puede provocar reacciones musculares involuntarias. Estos movimientos pueden conducir a un daño mayor cuando se trabaja en un entorno potencialmente peligroso, como en una escalera alta, o cuando se utilizan herramientas potencialmente peligrosas, como una herramienta eléctrica grande.

En el caso de una descarga grave, es probable que la víctima necesite un tratamiento médico extenso. Los costos de la atención médica pueden aumentar rápidamente y genera una gran carga financiera para el trabajador lesionado y sus seres queridos. Muchos trabajadores lesionados en accidentes de electrocución tienen derecho a presentar una demanda por lesiones personales contra alguna o todas las partes que puedan haber sido negligentes, incluidos los contratistas generales, los subcontratistas, los proveedores de equipos e incluso los fabricantes de equipos. Las visitas al hospital, la medicación, la rehabilitación y la pérdida de ingresos pueden ser abrumadoras, pero si el incidente fue causado por negligencia de otra parte, la parte responsable debe responsabilizarse de estos gastos.

Abogados de Texas especializados en casos de electrocución

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